El viaje incluye:
– Autobús ida y vuelta
– Pensión completa
– 2 noches de hotel 4* en régimen media pensión en Soria capital
– 3 comidas en restaurantes
– (agua Y vino incluido)
– Guía oficial para las visitas detalladas
– Entrada a los siguientes monumentos:
– Arcos de San Juan de Duero
– Ermita de San Saturio
– Colegiata de Berlanga
– San Baudelio
– Catedral del Burgo de Osma
– Guía acompañante
– Seguro de viaje
VIERNES 1/MAYO – SORIA, BERLANGA DE DUERO Y SAN BAUDELIO
10:30 h. Presentación en el lugar acordado para iniciar la visita por el centro de la ciudad. Soria puede definirse como una capital pequeña (39.000 habitantes), que conserva en parte su carácter histórico y medieval, y rincones que rezuman esa magia que ha seducido a los viajeros de todos los tiempos. El paseo por la orilla del Río Duero evoca, sin lugar a dudas, el ambiento que Antonio Machado respiró en la ciudad allá por 1907… y nuestros guías consiguen sacar todo ese “sabor” que confiere al entorno del río. El Machado del París simbolista y el Madrid bohemio reflejado en sus Soledades y galerías dio paso en la descarnada realidad soriana a un hombre diferente: «... cinco años en Soria» —escribiría luego en 1917— «orientaron mis ojos y mi corazón hacia lo esencial castellano...» —y añade— «Ya era, además, muy otra mi ideología».
Almuerzo en restaurante.
Después del almuerzo, continuación hacia Berlanga de Duero. Berlanga de Duero, al suroeste de la provincia, se ubica en un territorio fronterizo lo que dio lugar a diversas batallas y reconquistas. La localidad conserva aún la elegancia y el esplendor del pasado: su castillo, uno de los más espectaculares de la provincia, murallas, calles porticadas y otros edificios monumentales convierten a esta localidad en Conjunto Histórico Artístico. Continuaremos hacia la ermita de San Baudelio, que se ubica en un paraje aislado a dos kilómetros al sureste de la pequeña localidad soriana de Casillas de Berlanga, asentándose sobre una suave ladera que desciende hacia el curso del río Escopete. Su estilo es claramente prerrománico de influencia mozárabe. Esta ermita está considerada como la joya más original de la arquitectura prerrománica soriana. La historiografía tradicional, ha venido definiendo a la ermita de San Baudelio de Casillas de Berlanga como «La Capilla Sixtina del arte mozárabe».
Regreso a Soria capital. Cena y alojamiento.
SÁBADO 2/MAY – CASTILLO DE GORMAZ, CARACENA Y TIERMES
Desayuno y salida hacia Gormaz. Es este lugar el más fascinante y sugestivo de los espacios de frontera que fueron “extremaduras” en el Medievo de la región castellana. El Duero, una pequeña pero impresionante ermita que atesora pinturas murales de los más primitivos tiempos del Románico, y la gran fortaleza acomodada en lo alto de una plataforma amesetada, configuran uno de los más espectaculares paisajes históricos y culturales de la provincia. Por aquí anduvo el Cid en sus cabalgadas legendarias y guerreras. Fue alcaide de la fortaleza. Continuación a la villa de Caracena, que se localiza al suroeste de la provincia de Soria en las estribaciones de la Sierra de la Pela y Picos de Grado, en un macizo calcáreo enmarcado por tres cañones conocidos por el nombre de las Gargantas, de los Pilones, y el de Caracena, en un paisaje de espectacular belleza. Almuerzo en restaurante.
Después del almuerzo, continuación hacia Tiermes. A Tiermes le llaman la «Petra Soriana»; estamos en el sur de la provincia junto a la localidad Montejo de Tiermes. Es un lugar increíble en un entorno paisajístico y geológico espectacular. La puerta del Sol nos da acceso a los espacios de la ciudad rupestre, el graderío, las mansiones, los baños públicos, el acueducto y las cisternas, el foro,… El Museo monográfico de Tiermes muestra información y piezas arqueológicas obtenidas en las campañas de excavación. La visita es imprescindible. La ermita románica porticada de Ntra. Sra. de Tiermes nos habla de la continuidad del poblamiento en este lugar hasta tiempos medievales. Regreso a Soria capital.
Cena y alojamiento.
DOMINGO 3/MAY – CALATAÑAZOR, BURGO DE OSMA Y CAÑÓN DEL RÍO LOBOS
Desayuno y salida hacia Calatañazor. La tradición sostiene que «en Calatañazor perdió Almanzor el tambor«, que es tanto como decir que perdió su talismán de imbatible y que resultó derrotado. Esta pequeña villa, que parece haber sido olvidada por la evolución histórica, se alza en la cima de una roca que domina la vega del río Milanos. Villa de intensa historia fronteriza, en un entorno privilegiado de bellos espacios naturales, que tiene su máximo exponente en su sabinar, uno de los bosques de sabinas mejor conservados del planeta. Sus empinadas calles de trazado medieval y sus humildes casas fabricadas con entramado de madera de sabina, encestado de ramas con barro, adobe o en el mejor caso de ladrillo, configuran el aspecto medieval formando un conjunto armónico de gran belleza. En los alrededores se localizan los restos de Voluce, asentamiento celtibérico cargado de historia y de leyenda. Del antiguo castillo se conserva un lienzo y la cimentación de las paredes del patio de armas. Desde él se puede contemplar la extensa llanura hoy llamada «Valle de la Sangre». Además de su casco urbano destaca su iglesia románica Ntra. Señora del Castillo. A la salida del pueblo está la ermita de la Soledad, también románica con puerta sin tímpano. Continuación hacia el Burgo de Osma.
El Burgo de Osma es ciudad y villa declarada Conjunto Histórico desde 1993. Hunde sus raíces históricas en la celtíbera y después romanizada ciudad de Uxama Argaela. Por estas tierras discurre la Vía romana que unía Astorga con Zaragoza; otra secundaria permitía la comunicación con Tiermes.
Esta antigua y monumental ciudad episcopal conserva un interesante recinto fortificado y una importante nómina de edificaciones presididas por la Catedral de Ntra. Sra. de la Asunción. Es uno de los conjuntos históricos más relevantes de Castilla y León.
Almuerzo en restaurante. Después del almuerzo, continuación hacia el Cañón del Río Lobos.
Desde Burgos hasta Soria, en las sierras que separan las estribaciones de la Cordillera Ibérica y la Alta Meseta del Duero, un espectacular cañón de origen kárstico de 25 kilómetros rasga la paramera. El cañón es una garganta esculpida por el río Lobos durante milenios; la erosión fluvial ha creado un espectacular espacio geomorfológico de farallones y oquedades. Declarado Parque Natural en 1985, el desfiladero conforma un patrimonio de gran diversidad biológica.